manar
Siento medio soso el discurrir de estos apuntes. Mejor no releerlos.Dejar que se aglomeren nomás, que se amontonen. No hay con quién hablar de algo literario y aburre un poco el mismo juego de los espejos y laberintos. Por lo general, los que hacemos poesía en este país somos víctimas del ridículo. Todos lo tenemos. Porque de qué modo se explica que le demos tanto tiempo a ese juego de nombrar y nombrar el mundo, o dizque eso, o tal vez solo palabrear. Hay debates, se quiere encontrar una forma de establecer una antigua unidad. Todos hablan, todos podemos hablar y almacenarnos. Esto ya no es para mí ni para ti es para el que ande por ahí navegando en el propio alcohol de su laberinto. En estas andamos metidos. Este juego bobo. Desearía tener otras formas de acabar con mi tristeza. Digo todo esto y sin embargo siento tan lejano lo que digo de lo que quiero ser, o soy ahora, en este lenguaje. Por lo general las palabras me ayudan a verme. A existir un rato. A volver a reconocerm...

Comentarios
Publicar un comentario