poema de Matías Aznar
La única capacidad que anhelo de corazón es la de poder borrar y borrar las cosas que veo , disiparme, llegar a una zona de blancura, una zona neutra. No tener pensamiento= felicidad. No tener actitudes= felicidad. No tener registros. Mis gustos se reducen-mas o menos a estas alturas del siglo- y así dando vaivenes entre buses y objetos cemento y mugre a la poesía, y sus variantes, es que la poesía es una gran casa, esto es una confesión, que se habita o se aleja de uno= hasta que termina siendo tu casa= tu yo y a la cerveza es también otro punto interesante, y sus variantes, a caminar y conversar, y sus variantes. Pero mi curiosidad es excesiva, aunque no siempre está demasiado despierta a todos los temas se abre y vuela siempre, rastrea y rastrea busca modos de llenar su eterno vacío, su hambre. Por ejemplo, me interesa la cuestión política del país, pero hablar de ello me aburre profundamente, me da náusea y sueño tener una certeza: existes esos hombres de sacos y ...